sábado, 4 de septiembre de 2010

Pasado

Hoy me ha pasado algo espectacular. He visto cosas mágicas evaporarse frente a mis ojos y he tenido la impresión de que soy especial dentro de un mundo sujeto a drásticos cambios climáticos... ¿Les ha pasado que cuando la mente divaga, recuerdan lugares antiguos que tal vez (por modernas construcciones en su lugar) ya no existen?
A mi me está pasando más de lo normal. Supongo que algo me sujeta a ciertos lugares de la ciudad de mi niñez. Supermercados que ahora son multitiendas repleta de enfervorizados compradores compulsivos, confiteria que ahora es un ciber café (en donde ni siquiera venden café) y cierta paquetería en dónde comparabamos el uniforme del colegio, ahora es la actual casa de remolienda de la ciudad.
Mis ideas se han vuelto un poco difusas, pero puedo recordar olores también, la cera impregnada en las tablas del antiguo salón de teatro, el olor a yerba buena extendiendose por el patio, el perfume de su chaqueta, el olor a tabaco de mi abuelo. Quisiera poder mantener este suspenso, infinitamente. Y rodearme de esta luz mágica que a ratos se desvanece y me preocupa ¿ah? que últimamente no hago más que escribir para alcanzarlo, pero solo lo sostengo en sueños caducados.
Me he enamorado tan intensamente de ciertas palabras.
Me muero por que llegue pronto la primavera.

1 comentario:

edu salas dijo...

Yo también recuerdo viejos lugares que ya no existen... paseos de la infancia, y sonrío cuando paso por esos lugares, y me burlo de los que andan en esos nuevos sitios, porque no conocen la historia, no saben de lo que se perdieron y creen que esos sitios son nuevos cuando en realidad reemplazan de muy mala manera otros que fueron mejores...